Traducción de la Biblia
Biblia de Navarra
Deuteronomio
Capítulo 28
1»Si escuchas la voz del Señor, tu Dios, esmerándote en poner por obra todos sus mandamientos que te prescribo hoy, el Señor, tu Dios, te hará el más excelso de todos los pueblos de la tierra.2Y, si escuchas la voz del Señor, tu Dios, vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones:3»¡Bendito tú en la ciudad y bendito en el campo!4»¡Bendito el fruto de tus entrañas, el fruto de tu tierra, el fruto de tu ganado, las crías de tus reses y las crías de tus rebaños!5»¡Bendita tu talega y tu artesa!6»¡Bendito tú cuando entres y bendito cuando salgas!7»¡Que el Señor haga postrarse derrotados en tu presencia a los enemigos que se alcen contra ti! ¡Si por un camino atacan, que por siete caminos huyan de ti!8»¡Que el Señor envíe la bendición que estará contigo sobre tus graneros y todas tus obras! ¡Que el Señor, tu Dios, te bendiga en la tierra que te ha dado!9»¡Que el Señor te constituya en su pueblo santo, según te prometió, si guardas los mandatos del Señor, tu Dios, y marchas por sus caminos!10Así verán todos los pueblos de la tierra que el Nombre del Señor es invocado en tu favor y te temerán.11»¡Que el Señor te haga abundar en bienes: frutos de tus entrañas, frutos de tu ganado, frutos de tus campos en la tierra que el Señor, tu Dios, prometió a tus padres que te daría!12»¡Que el Señor te abra su óptimo tesoro, los cielos, dando a su tiempo la lluvia a la tierra y la bendición a todas las obras de tus manos! »¡Que des en préstamo a muchas naciones y tú, en cambio, no tengas que pedir prestado!13»¡Que el Señor te constituya en cabeza y no en cola, y estés siempre por encima y nunca por debajo, si es que escuchas los mandatos del Señor, tu Dios, que hoy te ordeno guardar y poner en práctica,14sin desviarte ni a derecha ni a izquierda de todas las palabras que hoy te mando, sin ir tras otros dioses para rendirles culto!15»Pero si no escuchas la voz del Señor, tu Dios, y no procuras poner por obra todos sus mandatos y leyes que hoy te prescribo, te sobrevendrán y te alcanzarán todas estas maldiciones:16»¡Maldito tú en la ciudad y maldito en el campo!17»¡Maldita tu talega y tu artesa!18»¡Maldito el fruto de tus entrañas, el fruto de tu tierra, las crías de tus reses y las crías de tus rebaños!19»¡Maldito tú cuando entres y maldito cuando salgas!20»¡Que el Señor te mande la maldición, la confusión y el fracaso en todas las obras de tus manos que emprendas, hasta tu destrucción y perdición, a causa de la perversidad de tus acciones, por las que me has abandonado!21»¡Que el Señor haga que se te contagie la peste hasta que te consuma sobre la tierra en la que entrarás a tomar posesión!22»¡Que el Señor te hiera de tisis y calentura, de inflamación y gangrena, de quemaduras y de ictericia, y que te sigan hasta que perezcas!23»¡Que los cielos que hay sobre tu cabeza sean de bronce y la tierra bajo tus pies de hierro!24»¡Que el Señor convierta en polvo la lluvia de tu tierra, y que caiga arena de los cielos sobre ti hasta que te destruya!25»¡Que el Señor te postre derrotado ante tus enemigos: si por un camino les atacas, que por siete caminos huyas de su presencia, y seas escarmiento para todos los reinos de la tierra!26»¡Que tu cadáver sea pasto de las aves del cielo y de las fieras de la tierra, y no haya quien las espante!27»¡Que el Señor te azote con tiña de Egipto y tumores, con sarna y úlceras, de las que no puedas curarte!28»¡Que el Señor te aflija con locura, ceguera y delirio,29de modo que tengas que ir a tientas a mediodía, como a tientas va el ciego en su tiniebla, y no prosperes en tus caminos! »¡Que estés oprimido y expoliado todos los días, y no haya quien te salve!30»¡Que te desposes con una mujer y que otro cohabite con ella! »¡Que edifiques una casa y no la habites! »¡Que plantes una viña y no la vendimies!31»¡Que sea degollado un ternero tuyo ante tus ojos y no puedas comer de él! »¡Que tu asno sea robado en tu presencia y no te lo devuelvan! »¡Que tus ovejas sean entregadas a tus enemigos y no tengas quien te socorra!32»¡Que tus hijos y tus hijas sean entregados a un pueblo extraño y lo vean tus ojos y se consuman por ellos cada día, sin que tus manos puedan hacer nada!33»¡Que un pueblo desconocido se coma los frutos de tus campos y de toda tu fatiga, mientras que tú estés siempre oprimido y aplastado!34»¡Que te vuelvas loco por el espectáculo que vean tus ojos!35»¡Que el Señor te hiera en las rodillas y en las piernas, desde la planta de los pies hasta la coronilla, con úlceras malignas que no puedas curar!36»¡Que el Señor os lleve a ti y al rey que hayas constituido sobre ti, a una nación que desconozcas tú y tus padres, y allí des culto a dioses extranjeros de madera y piedra,37y sirvas de estupor, de proverbio y de burla para todos los pueblos a donde te lleve el Señor!38»¡Que arrojes mucha semilla en el campo y coseches poca, porque la devore la langosta!39»¡Que plantes y cultives viñas, pero no bebas vino ni vendimies, porque las consuman los gusanos!40»¡Que tengas olivares en todo tu territorio, pero no puedas ungirte con aceite, porque se caigan tus aceitunas!41»¡Que engendres hijos e hijas, pero no sean para ti, porque vayan al cautiverio!42»¡Que todos los árboles y frutos de tu suelo los devaste la langosta!43»¡Que el extranjero que vive contigo se eleve sobre ti, cada vez más arriba, mientras tú caigas cada vez más abajo!44»¡Que él te dé en préstamo, mientras que tú no puedas prestarle! ¡Que él esté a la cabeza y tu estés en la cola!45»Caerán sobre ti todas estas maldiciones, te perseguirán y te alcanzarán hasta que seas destruido, si no escuchas la voz del Señor, tu Dios, guardando sus mandamientos y leyes que te prescribió.46Éstos servirán de señal y asombro para ti y tu descendencia eternamente.47»En caso de que no des culto al Señor, tu Dios, con alegría y buen ánimo cuando abundes en todo,48servirás a tus enemigos que el Señor enviará contra ti, con hambre, sed, desnudez e indigencia completa, y pondrán sobre tu cuello un yugo de hierro hasta exterminarte.49El Señor alzará contra ti de lejos, desde el extremo de la tierra, una nación que vuela como el águila, una nación cuya lengua no comprendes;50una nación cruel, que no respeta al anciano ni tiene piedad del niño.51Devorará las crías de tu ganado y los frutos de tu tierra hasta que seas aniquilado; no te dejará grano, mosto ni aceite, ni los terneros de tus reses, ni las crías de tus rebaños, hasta hacerte perecer.52Asediará cada una de tus ciudades de toda tu tierra, hasta que se derrumben las altas y fuertes murallas en que confiabas. Te sitiará en todas tus ciudades y en toda la tierra que te haya dado el Señor, tu Dios.53»Y, por la angustia y miseria con que te afligirá el enemigo, te comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que te había dado el Señor, tu Dios.54El hombre más delicado y tierno entre los tuyos mirará con malos ojos a su hermano, a la esposa que abraza y a los hijos que le queden,55para no tener que compartir con ellos la carne de sus hijos que él se estará comiendo: por la angustia y la miseria a que te someterá el enemigo en todas tus ciudades ya no le quedará otra cosa.56»La mujer más delicada y tierna entre los tuyos, que por su finura y delicadeza no se habría atrevido a posar la planta del pie sobre la tierra, mirará con malos ojos al esposo que abraza, a su hijo y a su hija57e, incluso, a la placenta que acaba de salir de su seno y al hijo que acaba de dar a luz, para comérselos a escondidas: tanta será la penuria por la angustia y la miseria a que te someterá el enemigo en tus ciudades.58»Si no te esmeras en poner en práctica todas las palabras de esta ley, escritas en este libro, temiendo el nombre glorioso y tremendo del Señor, tu Dios,59el Señor hará pasmosas tus plagas y las de tu descendencia, plagas horribles y permanentes, enfermedades malignas e incurables.60Y hará que vuelvan y permanezcan sobre ti todas las plagas de Egipto ante las que te llenaste de miedo.61Incluso todas las enfermedades y todas las plagas que no están escritas en el libro de esta ley, el Señor las suscitará contra ti hasta que seas destruido.62De manera que, a pesar de haber sido tan numerosos como las estrellas de los cielos, quedaréis pocos hombres, por no haber escuchado la voz del Señor, tu Dios.63»Y así como antes se había gozado el Señor en vosotros, haciéndoos felices y muy numerosos, así se gozará haciéndoos perecer y destruyéndoos, de modo que seáis arrancados de la tierra que vas a tomar en posesión.64El Señor te dispersará por todos los pueblos, desde un confín al otro de la tierra, y allí darás culto a dioses extranjeros, de madera y piedra, desconocidos de ti y de tus padres.65Y en esas naciones no tendrás tranquilidad, ni habrá lugar de reposo para la planta de tus pies. Allí te dará el Señor un corazón trémulo, unos ojos lánguidos y un alma acongojada.66Y tu vida estará siempre pendiente de un hilo y estarás temblando noche y día, sin ninguna seguridad en tu vida.67Por la mañana dirás: «¡Ojalá llegue la tarde!» Y por la tarde dirás: «¡Ojalá llegue la mañana!», por el miedo que espantará tu corazón y por el espectáculo que verán tus ojos.68E incluso el Señor te hará volver a Egipto en barcas, por el camino del que yo te dije: «¡Nunca más lo volverás a ver!» Allí os ofreceréis en venta a vuestros enemigos como esclavos y esclavas, pero no habrá comprador.69Éstas son las palabras de la alianza que el Señor mandó a Moisés sellar con los hijos de Israel en el país de Moab, además de la alianza que había sellado con ellos en el Horeb.
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