1Al maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Salmo. De David.2Escúchame cuando te invoco, Dios de mi justicia.
Tú que en la angustia me das alivio,
ten piedad de mí y oye mi oración.3Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo ultrajaréis
mi honor,
amaréis la vanidad y buscaréis la mentira?4Sabed que el Señor elige al que le es fiel.
El Señor me escucha cuando le invoco.5Temblad y dejad de pecar,
reflexionad en vuestros corazones,
sobre vuestros lechos, en silencio.6Ofreced sacrificios de justicia
y confiad en el Señor.7Muchos dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha?».
Alza sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro.8Tú das a mi corazón un gozo mayor que a ellos
cuando abundan en trigo y vino.9En paz me acuesto y enseguida me duermo,
porque Tú sólo, Señor, me haces vivir seguro.